Las personas y los pueblos intentan encauzar sus preocupaciones, necesidades e intereses en contextos más complejos de lo que pensamos. Dejando a un lado las diferencias políticas, lo que nos interesa a nosotros son las personas, sus vivencias. Nuestro cine se basa en las personas. Nos identificamos de lleno con las inquietudes, las preocupaciones y las contradicciones de las personas, y nuestro cine está comprometido con ellos.
La verdad no nos interesa mucho; lo correcto tampoco nos seduce; las reivindicaciones y las proclamas no nos caben en los bolsillos. Nos basta con enseñar una pequeña parte de la verdad subjetiva de las personas. No tenemos otra intención más que susurrar una pequeña parte de la verdad imperfecta de personas que son significativas en nuestra forma de ver las cosas, porque no tenemos ninguna acerca del valor social y expresivo de esa pequeña aportación.
Susurro, autenticidad, cine, cine de verdad. Zinez.
